Ha llegado la hora del autoconsumo fotovoltaico

No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado el momento, dijo Victor Hugo. Y el autoconsumo fotovoltaico es claramente una de estas ideas poderosas. Es legal y es viable, y se está haciendo. Pero sobre todo tiene un potencial de crecimiento extraordinario. Por muchas razones. La principal -que nunca deberíamos olvidar- es la ambiental: nadie duda de la necesidad urgente de sustituir los combustibles fósiles y nucleares por energías renovables. El Parlament de Cataluña aprobó a finales de julio la ley del cambio climático, donde se especifica que las tres centrales nucleares que tenemos en Cataluña deberán estar cerradas antes del 2027. Hoy la nuclear representa el 55% de la generación de electricidad en Cataluña. Las renovables, en cambio, sólo representan el 18%. Hay, pues, mucho por hacer.

La fotovoltaica está llamada a liderar esta transición energética. En sólo cinco años el precio de las instalaciones solares cayó un ochenta por ciento, y esto hace que hoy ya sea más barato consumir la electricidad que generan los paneles en el tejado que comprarla a la red. Es una tecnología barata, que ya no necesita subvenciones, y es fácilmente instalable (sin el impacto que tienen otras tecnologías), a cualquier cubierta, terraza o fachada donde llegue mínimamente el sol.

Es cierto que el marco legal que regula el autoconsumo ayuda muy poco, que lo desincentiva, pero incluso hoy el PP lo reconoce, y nos consta que se está trabajando para introducir mejoras. Hoy hay que contar con un impuesto al sol del todo injusto (que aún no está desarrollado del todo), pero que sólo afecta a los consumidores que tienen más de 10kW contratados. La gran mayoría, el 95% de los consumidores (prácticamente todos los particulares) quedan exentos de este impuesto. Y para los que quedan afectados (empresas y sector público), les supone una reducción en el ahorro de un 15%, lo que hace alargar el retorno de la inversión en unos meses o algún año. En la mayoría de casos, pues, el autoconsumo sigue siendo una opción muy interesante, y sin duda la que tiene un mayor impacto en el gasto energético, con ahorros que suelen ser del 40% en las empresas y del 80% en las viviendas.

Las baterías también se han sumado a la revolución energética, y hará que ésta se acelere, lo que permite que las renovables sean gestionables. Se observa hoy en las baterías de litio lo visto antes en los paneles: una bajada de precios que hará que esta tecnología, combinada con la solar, sea del todo disruptiva. En pocos años encontraremos normal tener en casa una batería con paneles, como tenemos un lavavajillas o un aire acondicionado.

Del 19 al 21 de octubre se celebra en Vic la primera feria del autoconsumo eléctrico de Cataluña. Será una buena oportunidad para acercar esta idea poderosa a todo el que esté interesado, que en definitiva deberíamos ser todos, como consumidores que somos de electricidad. El sol sale cada día, y es gratuito. Que lo aprovechamos ya depende de cada uno. Buena feria.

Manel Romero, Ingeniero Industrial
Socio cofundador de SUD Renovables y Delegado de UNEF en Cataluña
Artículo publicado en el diario El 9Nou el 16 de octubre de 2017 y en la resvista Sostenible.cat el 18 de octubre de 2017.